Mostrando entradas con la etiqueta aventuras.. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta aventuras.. Mostrar todas las entradas

viernes, 11 de enero de 2019

UN VIEJO QUE LEÍA NOVELAS DE AMOR, de Luis Sepúlveda

Resultado de imagen de un viejo que leia novelas de amor
SINOPSIS:

Antonio José Bolívar Proaño vive en El Idilio, un pueblo remoto en la región amazónica de los indios shuar (mal llamados jíbaros), y con ellos ha aprendido a conocer la Selva y sus leyes, a respetar a los animales y los indígenas que la pueblan, pero también a cazar el temible tigrillo como ningún blanco jamás pudo hacerlo. Un buen día decidió leer con pasión las novelas de amor-"del verdadero, del que hace sufrir"- que dos veces al año le lleva el dentista Rubicundo Loachamín para distraer las solitarias noches ecuatoriales de su incipiente vejez. En ellas intenta alejarse un poco de la fanfarrona estupidez de esos codiciosos forasteros que creen dominar la Selva porque van armados hasta los dientes, pero que no saben cómo enfrentarse a una fiera enloquecida porque le han matado sus crías. Descritas en un lenguaje cristalino, escueto y preciso, las aventuras y las emociones del viejo Bolívar Proaño difícilmente abandonarán nuestra memoria.


Resultado de imagen de luis sepulveda


Magnífica novela, audaz, de prosa sencilla y cercana. Con un lenguaje transparente, sin artificios, muy claro y revelador, el autor nos muestra de lleno una forma de vivir y de entender el mundo diferentes, en el pequeño pueblo de El Idilio, en el Amazonas, donde conoce a los indios shuar y sus costumbres, y se habitúa a convivir con los insectos, las lluvias torrenciales, y el temido tigrillo.

Repleta de alusiones a la corrupción y a la avaricia del ser humano, la obra nos retrata a un personaje, Antonio Bolívar, que actúa como observador y mediador en diferentes sucesos ocurridos a lo largo de la narración. Tras una vida azarosa y llena de altibajos, el protagonista ve como su mundo se derrumba tras la muerte de su esposa, y decide dedicar su tiempo a aprender a cazar, a relacionarse con los nativos y, sobre todo, a leer novelas de amor, su gran pasión.
Me ha encantado la novela, resulta entretenida, sorprendente y muy asequible. Es muy corta y se centra en lo fundamental.
El estilo de Sepúlveda, del que no conocía su obra, es muy directo, exquisito, drástico en sus ideas, a la vez que lanza su mensaje de protesta contra la caza ilegal muy solapada.

Con unos personajes escasos, pero muy bien definidos, el autor nos adentra en una curiosa historia donde Antonio José Bolivar Proaño es el eje fundamental, rodeado de otros personajes como el dentista del pueblo, que es quien le facilita a Antonio José las novelas de amor, que le sirven para desconectar y olvidarse de sus problemas.

Os recomiendo esta novela de apenas 137 páginas, que en muy pocos capítulos envía un mensaje muy claro y cuya lectura os resultará interesante y amena.

De origen chileno, Luis Sepúlveda ha vivido en Buenos Aires, Montevideo, Brasil, Paraguay, Bolivia, Perú y Ecuador, donde trabajó un tiempo y conoció a los indios shuar y sus costumbres. 
Como escritor, saltó a la fama internacional después de publicar, en 1989, su novela inspirada por su experiencia de convivencia con los indios shuar: "Un viejo que leía novelas de amor", convertida en superventas con más de cincuenta y cinco ediciones y traducida a sesenta idiomas.
También fue llevada al cine con guion propio del escritor.

viernes, 10 de mayo de 2013

EL SIGLO DE LAS LUCES, de Alejo Carpentier



SINOPSIS


"El siglo de las luces" novela el impacto de la Revolución francesa en las Antillas: los sueños de libertad, y con ella, la sombra de la guillotina, en el juego de tensiones que configuran la grandeza  y la servidumbre del alba de una época nueva. Es, en esencia, la peripecia vital de un personaje real, Víctor Hugues, un comerciante antillano que navega por un mundo sometido a cambios radicales luchando por implantar en las islas las ideas revolucionarias del gobierno al que representa.
Triunfo del esplendor verbal y el sabio arte constructor de Alejo Carpentier, El siglo de las luces es una de las grandes novelas en lengua española de nuestro siglo.


Tan solo hace un par de días que he cerrado la última página de esta extraordinaria novela y todavía siento que me falta algo, que mi mente busca evadirse por momentos y se traslada a la casa de dos adorables hermanos, Sofía y Carlos, principales protagonistas de esta memorable historia,  o al buque en el que viaja Sofía con su primo Esteban y Víctor Hugues desde Cuba hasta París, viviendo un sinfín de peripecias.

Cuando hace un par de semanas recibí la propuesta de escribir una reseña sobre este libro, no imaginaba que me encontraría con una novela especial, de esas que te embaucan desde las primeras páginas, de las que te hacen comprender nada más leer el primer párrafo, que te encuentras ante un genio de la palabra, que no sólo cuenta una historia y narra unos hechos concretos, sino un escritor que es capaz de transmitir emociones, alegría, tristeza, miedo y desesperación en una narración que ya de por sí aporta atractivos variados.
Con una prosa sugerente y tan jubilosa, que resulta un verdadero placer para los sentidos, y haciendo gala de su pasión por la exuberancia del Caribe, Alejo Carpentier realiza descripciones minuciosas y fehacientes sobre los espléndidos paisajes caribeños y la forma de vida de sus gentes.

Novela que no abunda en diálogos, deja traslucir la sensualidad del autor a través de una prosa envolvente y fascinante, por medio de largos párrafos en los que se aprecian innumerables y elocuentes localismos, así como la defensa del autor de esas tierras caribeñas con una visión renovada de sus riquezas y sus problemas, de su originalidad y tradición.
Gracias a un acopio concienzudo de diversas fuentes documentales recrea los distintos pasajes históricos en que transcurre la historia de forma sutil, ingeniosa y fidedigna, haciendo especial hincapié en las actuaciones de Víctor Hugues en calidad de Comisionario de la Revolución.

En esta novela histórica, el autor destaca el impacto de la Revolución francesa de 1789 en Las Antillas y realiza un pormenorizado recorrido que abarcaría los primeros años de la revolución hasta el imperio napoleónico, para concluir la narración en una fecha crucial para la historia moderna de España, que sería mayo de 1808.

A través de unos personajes tiernos, bondadosos y entrañables, Alejo Carpentier fluctúa entre la inocencia de la juventud de los mismos y la picardía que les proporciona la experiencia, haciendo gala de una notoriedad verbal brillante y exquisita, así como una sensibilidad especial a la hora de introducirse en la piel de cada uno de los protagonistas hasta convertirlos en parte de nosotros mismos y lograr que empaticemos con sus sentimientos, sus temores y sus deseos.

Con su inconfundible toque carpenteriano, su exuberante prosa y un estilo muy definido, el autor eleva a cimas insuperables una narración auténtica, abundante en referencias culturales.

Considerado uno de los grandes escritores del siglo XX, Alejo Carpentier ha convertido esta novela en una de los mayores clásicos de la literatura latinoamericana.

Una auténtica "obra de arte" que no deberías dejar de leer.